Los Beneficios de la Mediación Mercantil

Desde AEPAS creemos en la mediación como vía de resolución de conflictos. La mediación constituye un proceso de gestión y/o resolución de conflictos que conllevaría una reducción importante del coste temporal y económico que supone dirimir una controversia en el marco empresarial y de los negocios, teniendo en cuenta además el mayor detrimento económico que supone para este sector cualquier obstáculo o paralización que impida su desarrollo. Acudir a  formas de resolución de conflictos como la vía judicial, podría suponer incluso la muerte de empresas ante los años de litigio por la falta de respuesta del sistema judicial.

En la actualidad,  en nuestras empresas nos encontramos con diferentes y variados tipos de conflictos, dichos conflictos provocan en las empresas un grado de malestar que enturbia profundamente su actividad. Cuando el conflicto es insostenible nuestras empresas optan por tomar medidas legales para solventarlo, lo que genera otra serie de complicaciones que producen nuevo malestar en la empresa y que en muchos casos no consiguen extinguir el conflicto, sino agravarlo y colateralmente, romper relaciones empresariales fundamentales para su supervivencia además de añadir un costo considerable al montante que ya soporta la entidad.

La utilización de esta vía en el seno de la empresa encierra la constitución de la misma sobre un concepto o una valoración positiva de la forma de resolver controversias de forma pacífica y eficiente, utilizando los recursos jurídicos correctamente, algo que podemos considerarla política de Responsabilidad Social Empresarial.

Por otro lado casi el 90% de las empresas españolas son empresas familiares. En éstas pueden existir conflictos internos que pueden terminar con su viabilidad, teniendo en cuenta que en ellas confluyen dos tipos de relaciones, que la mayoría de las veces cuesta mantener prudentemente separadas: las familiares y las propiamente empresariales. Cada una de estas áreas tiene su propio cometido. El fin de la empresa es económico, conseguir beneficios, lo que exige una adecuada estructura, dirección y cualificación de las personas integrantes. Pero ello puede chocar con los valores familiares basados en la afectividad y confianza.

De cualquier forma, lo que es base común para cualquier tipo de intervención mediadora  son sus principios informadores, de obligado seguimiento y respeto, que son:

  • Voluntariedad de las partes: El proceso de mediación exige la participación libre voluntaria e informada de todas las partes.
  • Confidencialidad: Se garantizará la confidencialidad de la información que se obtenga en el proceso de mediación, salvo la que permita las partes que se utilice. Asimismo se ocultarán los datos personales en los estudios estadísticos.
  • Flexibilidad: El proceso de mediación es flexible en cuanto a plazos específicos para las entrevistas individuales y la conclusión del proceso.
  • Buena fe, honestidad y respeto en el turno de palabra e intervenciones.
  • Igualdad: Son los mediadores los que deben velar para que exista ese plano de igualdad entre los mediados, procurándola o restableciéndola.
  • Imparcialidad, neutralidad e independencia, de los mediadores respecto de las partes y del asunto del que se trate, debiendo revelar cualquier tipo de intereses o incompatibilidad que le impida mediar en el caso concreto.

El coste en tiempo no tiene nada que ver con un proceso judicial pudiendo alcanzarse los 2 o 3 años, mientras que con una mediación muchas veces se resuelven los conflictos en 8 horas.

 Para más información recomendamos  consultar  web de Instituto de Mediación Integradora http://www.imediacionintegradora.com/

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